Ayer supimos que el Consejo Nacional de Educación (CNED) había decido cambiar la denominación de la dictadura pinochetista de 16 años, suavizándola a "Regimen Militar". No sé porque este concepto me recuerda las cadenas nacionales obligatorias, como aquella en donde Pinochet reconocía el triunfo del "No" vestido de militar, luego de haber hecho toda su campaña vestido de civil.
El CNED es un organismo del Ministerio de Educación que según su propia página web "debe aprobar las propuestas del Ministerio de Educación referentes a las
bases curriculares para la educación parvularia, básica, media, y para
las modalidades de educación de adultos y especial o diferencial, así
como para las modalidades específicas que pudieran crearse".
Su misión regulatoria es ciertamente altruista. Su utilización política de cualquier forma no sólo la debilita sino que además atenta contra su propio espíritu. Para aquellos que no sepan, les informo que el CNED también está detrás de la disminución de las horas de historia y de artes.
Uno de sus miembros es Alfredo Ewing Pinochet, quien fue Asesor de la Comandancia en Jefe del Ejército (1990-1992), justamente en el período en que el Gral. Pinochet (el dictador en cuestión) aun era Comandante en Jefe del Ejército. Aunque sus funciones pudieran haber sido de orden netamente castrense (estoy tratando de darle el beneficio de la duda) su cercanía al citado dictador es un elemento que lo inhabilita para ejercer la mas mínima influencia en un organismo que toma este tipo de decisiones. La pregunta cae de cajón ¿por qué tiene que haber un miembro designado por las FF.AA. y Carabineros?
Lo cierto es que produce escozor que aun haya un grupo de compatriotas
que tienda a pensar que los hechos ocurridos durante el período en que
el Gereral Pinochet estuvo en el poder sean acontecimientos propios del
desarrollo natural de nuestra nación, y por ende, una especie de
paréntesis necesario en el desarrollo de nuestra democracia. O que la represión fue una cuestión lamentable, pero que sólo se pudo comprobar después del año 90. Los invito a que a la luz de los acontecimientos tan conocidos relean las revistas APSI, Análisis o Cause (es cosa de buscarlas en internet) y se darán cuenta que la realidad se encondía a la vista de la censura comunicacional de la época.
Lo de Pinochet fue una dictadura y punto. Recuerdo una clase de educación cívica (una asignatura que antes se enseñaba en enseñanza media, para los que no sepan y que también debe haber sido borrada de los curriculums por la CNED) en donde haciendo un análisis estructural de nuestro gobierno de turno llegabamos como adolescentes a la conclusión de que estabamos en vista de una dictadura, con los elementos que tienen cualquiera de estos regimenes: gobierno impuesto por la fuerza, concentración del poder en una junta militar, limitación de libertades, autoritarismo, persecusión de la oposición a través de organos del estado, control de la prensa, etc.
Ya se que van a decir... y que hacemos con el gobierno de la UP??? Siguiendo el mismo análisis diríamos lo siguiente: gobierno elegido en forma democrática, con una mayoría ratificada en el congreso, un presidente idealista y que cometió múltiples errores que debilitaron el sistema democrático y la economía, que terminó con un golpe militar que contó con el apoyo de sectores civiles que luego fueron el referente político del nuevo régimen. Algunos de ellos luego fueron parte de la oposición ¿Les suena honesto o no?
Se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, pero en este
caso creo que a la luz del siglo XXI podríamos tener como país una
visión aun mas concensuada de lo que fueron los hechos, interpretar las
historia tal como se debe y dejar de lado los eufemismos. Nos dejaríamos de hacer daño y cada uno asumiría lo que es, de donde viene, y como cimentar las bases de un futuro en democracia.
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