miércoles, febrero 08, 2012

Malvinas y Regimen Presidencial


A través de nuestra vida republicana nuestros vecinos nos han complicado, aunque hemos salido victoriosos de los lances que hemos tenido con ellos, pero definitivamente nuestra diplomacia deja mucho que desear. En particular porque siempre negociamos de chico a grande, y cuando queremos hacernos los vivos se terminan haciendo los vivos con nosotros. Ejemplo clásico es el corte de gas natural desde Argentina. Nuevamente nuestros vecinos nos están poniendo a prueba y de paso nuestra clase política no aporta mucho con ideas o por último con un poco de sentido común. Como siempre estamos en una disyuntiva.

Hoy que tenemos vecinos del norte que nos demandan por La Haya y Argentina pidiendo apoyo por sus Malvinas, debemos tomar  una decisión y actuar en consecuencia. Ya nos hemos alejado mucho de Latinoamérica y es el momento adecuado de comenzar a mirar al lado y darnos cuenta del enorme intercambio comercial que tenemos con Argentina y Peru para entender que hay alternativas adecuadas para poder negociar. Sólo en Perú nuestro país ha invertido los últimos 3 años más de US$4.500 millones y en Argentina hay alrededor de US$16.000 millones invertidos. No sería malo entonces darles diplomáticamente la mano a Argentina y apoyar su reclamación en Malvinas, pero busquemos entonces algo a cambio, justo ahora que el nuevamente las políticas fiscales de nuestro vecino se enfocan al fortalecimiento del mercado interno y a la siempre nociva regulación de importaciones. En este caso si ellos nos llevan una ventaja de 70/30 mas o menos en cuanto a valor. Sería sólo una forma de obtener las adecuadas compensaciones por un hecho político que debemos hacer notar que es relevante.

Lamentablemente nuestro régimen en extremo presidencialista tiene una grave falencia: es demasiado cortoplacista. No hay forma en quese generen políticas públicas de largo plazo. No hay ningún plan maestro.
Hace un par de días sin ir mas lejos escuchaba al Gerente General del Metro de Santiago que decía que una de los problemas que ellos tienen para desarrollar un plan maestro de largo plazo es que su principal “cliente interno” cambia cada 4 años. Necesitamos que haya alguien se fije metas de largo plazo que sean observadas por quien sea que fuere el gobernante. Y es allí donde la propuesta DC-RN debería tomar fuerza, algo que ya hace un tiempo atrás estuvo declarando MEO. Con la figura de un Presidente de la República dedicado a estas tareas tendríamos la ventaja de poder equilibrar el poder y tener un contrapeso político necesario en cualquier democracia.

Ya veremos que resulta de eso, pero mientras tanto esperemos que a alguien se le ocurra dar gratis lo que en realidad se debe negociar. Y se nos viene el litio, donde ya se ve que le quieren pasar todo a los privados sin ninguna prevenda... pero lo dejo para una próxima oportunidad.